- Porque el Valencia CF no es una empresa cualquiera: es parte de la vida de miles de familias valencianistas.
- Porque Mestalla ha llorado, ha celebrado y ha resistido durante más de un siglo, y merece respeto
- Porque nadie puede comprar el sentimiento de una afición que nunca abandona.
- Porque el Valencia CF no pertenece a un propietario: pertenece a su historia y a su gente.
- Porque nuestros abuelos nos enseñaron a amar este escudo y tenemos el deber de defenderlo.
- Porque generaciones enteras crecieron soñando con las noches mágicas de Champions en Mestalla.
- Porque el silencio sería aceptar que el club siga perdiendo identidad.
- Porque un club campeón no puede acostumbrarse a la mediocridad.
- Porque la afición ha estado siempre en los peores momentos y merece ser escuchada en los despachos.
- Porque el valencianismo no se mide en balances económicos, sino en orgullo, memoria y pasión.
- Porque nadie puede borrar la historia de leyendas como Mundo, Claramunt, Kempes, Asensi, Albelda, Forment o Cañizares.
- Porque este escudo ha representado a Valencia por toda Europa con orgullo y dignidad.
- Porque cada niño que entra por primera vez a Mestalla merece heredar un club respetado y ambicioso.
- Porque el Valencia CF no puede vivir eternamente de vender a sus mejores jugadores y perder competitividad.
- Porque defender al club hoy es proteger su futuro mañana.
- Porque las noches de Champions y las finales de Copa del Rey no pueden convertirse solo en recuerdos lejanos.
- Porque cuando Mestalla ruge, toda España escucha.
- Porque esta afición ha demostrado más amor por el club que quienes lo gestionan.
- Porque acudir es demostrar que el valencianismo sigue vivo y unido.
- Porque el Valencia CF merece un proyecto deportivo a la altura de su historia.
- Porque no se puede jugar con el orgullo de una ciudad entera.
- Porque quienes sienten el escudo saben que rendirse nunca ha sido una opción.
- Porque cada pancarta, cada cántico y cada presencia suma para defender la dignidad del club.
- Porque Mestalla no es solo un estadio: es memoria, identidad y hogar para miles de personas.
- Porque amar al Valencia CF también significa alzar la voz cuando el club más lo necesita.
- Porque el valencianismo ha sobrevivido a crisis, descensos y decepciones… y nunca ha dejado de luchar.
- Porque cada asiento de Mestalla guarda una historia de amor por unos colores
- Porque el Valencia CF merece volver a ser temido en Europa y respetado en España.
- Porque una afición que llenó finales, viajes y noches históricas no merece sentirse abandonada.
- Porque el escudo está por encima de cualquier propietario pasajero.
- Porque el Valencia CF no puede perder su alma ni su identidad valenciana.
- Porque el club que eliminó a gigantes europeos merece volver a competir con ambición.
- Porque acudir a la manifestación es demostrar que todavía queda orgullo valencianista.
- Porque el fútbol sin sentimiento no significa nada, y el Valencia siempre fue sentimiento puro.
- Porque no queremos explicar a nuestros hijos lo que fue el Valencia CF: queremos que lo vivan.
- Porque Mestalla ha sido ejemplo de pasión para el mundo entero durante generaciones.
- Porque la afición merece estabilidad, ilusión y un proyecto con futuro.
- Porque el murciélago del escudo representa lucha, resistencia y carácter.
- Porque ningún gestor debería olvidar que este club tiene más de 100 años de historia.
- Porque el Valencia CF de Aimar, Lubo Penev, Baraja, Parejo y Ayala hizo soñar a varias generaciones.
- Porque el valencianismo no se hereda en papeles: se hereda en emociones.
- Porque cuando el club sufre, la afición tiene el deber de defenderlo.
- Porque cada vez que se desprecia al Valencia CF, se desprecia también a su gente.
- Porque nadie puede apagar la pasión de una grada unida.
- Porque el Valencia CF fue, es y debe seguir siendo uno de los grandes del fútbol español.
- Porque una afición que nunca falla merece dirigentes que estén a su altura.
- Porque los colores blanco y negro representan mucho más que un resultado.
- Porque acudir es una forma de decir “el club no está solo”.
- Porque las lágrimas, alegrías y recuerdos vividos en Mestalla merecen un futuro digno.
- Porque hay momentos en los que amar al Valencia CF significa hacerse escuchar.
¡Nos vemos este sábado 23 de mayo, a las 17:00 horas!
Todo el valencianismo tiene una cita en la plaza del Ayuntamiento de Valencia. Desde allí iniciaremos una marcha hacia Mestalla para denunciar la gestión fraudulenta y destructiva de Peter Lim al frente de nuestro Valencia C.F.
Yo acudiré. ¿Te vienes?
- Carles Ricart Dols
- Socio del VCF: nº 9.011